Melancolía y Euforia posparto


Atención: No confundir con Depresión Posparto


La Melancolía posparto es una condición transitoria producto el súbito cambio de los niveles hormonales de la madre. La fuerte perdida de estrogeno, progesterona y endorfinas se debe la eliminación de la placenta que era el organo responsable de sus niveles altos durante la gestación. Estos cambios hormonales junto con la privación del sueño y el agotamiento emocional se combinan y contribuyen a un estado marcado por ataques de llanto, cambios fuertes en el humor de forma repentina (labilidad emocional), ansiedad, dificultad para las criticas, insomnio, poca concentración, algunos síntomas de depresión y perdida del lazo con el bebe.

Además del cambio hormonal puede haber incidencia de la reactivación hormonal de los ovarios tras varios meses de inactividad y algunas investigaciones se concentran en problemas de tiroides y de serotonina.

La melancolía posparto es muy común, se estima que lo viven entre el 75% y el 80% de las madres de forma inmediata tras el parto y dura no más de una semana a 10 días. Si los síntomas son más intensos y duraderos ya sería una Depresión Posparto.

La aproximación cognitiva a las implicancias del parto y este estado es la mejor forma de prevenir o hacer menos tediosos sus síntomas ya que no solo afecta a la madre sino a su familia más cercana en un momento de reorganización.

La Euforia posparto

Algunas no pasan por la melancolía y si entran en un estado de Manía, entre moderada y alta, haciendo del posparto un estado de euforia con mucha actividad producto de la perdida de balance entre un estado normal y un estado de melancolía. Este estado si es muy disruptivo es una fase maníaca de un Trastorno Biopolar y puede requerir internación para evitar una Psicosis Posparto.

Alguno de sus síntomas son:

  • Capacidad de estar y hacer aún con poco o sin sueño
  • Pensamientos veloces (Taquipsiquia)
  • Hablar mucho y dificultad para concentrarse
  • Sensación de tener energía para rato
  • Falta de inhibición ante conductas de riesgo (desde alcohol, compras o estimulo sexual y otros)

Es muy importante actuar tempranamente, con los primeros síntomas para evitar la perdida de la percepción propia de la madre y su estado y también la eventual derivación en un fenómeno bipolar.