La Sobreactuación Organizacional

Hay lugares que vamos habitualmente y llega el momento en que no miramos como vamos, hay actitudes que se repiten constantemente hasta que se debilitan, situaciones que no vemos hasta que nos evaluan y allí muchos sobreactuan. 

Recientemente veía una empresa de origen extranjero que recibía a unos auditores de la casa matriz, se encontraban haciendo una evaluación muy importante ya que dicha empresa se encuentra en crisis. Se trataba de una empresa de consumo masivo y que conozco porque esta al alcance cotidiano de miles de personas. En su visita todo parecía brillante cuando habitualmente no es así, todo estaba a la altura de los mejores locales que se conocen en el país, un shock de calidad, abundancia y trabajo sincronizado que no es común, es más, el actuar así es un milagro ya que dar instrucciones es algo que esta limitado por idioma mismo que fue evolucionando solo para sonar bonito.

Así es que los auditores hacían muy bien su trabajo, midiendo muy bien la presentación, el funcionamiento articulado y constante de los empleados, algo maravilloso que no se condecía mucho con el resultado financiero, pero bien, parecía que se ponía todo a rodar del mejor modo. Es allí que la mirada atenta encuentra que los clientes son los que no han cambiado, los que están moldeados por las debilidades habituales de la empresa. Bastaba hacerse unas preguntas sobre por qué son tan desorganizados o poco racionales los clientes en el lugar donde todo esta perfecto.

Es una historia que se repite en las Auditorias Internas y Externas, esta todo en condiciones ese día o todos los días, depende de saber distinguir los hábitos, la sobreactuación dificulta ver los verdaderos problemas y los mantiene vigentes por mucho tiempo, dificultando los objetivos e incluso la supervivencia de la organización y los puestos de trabajo, ya que tarde o temprano un día estalla.

No hay mayor mentira que la verdad mal entendida.

William James (1842-1910) Psicólogo y filósofo estadounidense.